En la vida diaria acumulamos cosas “por si acaso”: papeles, notas, archivos… y también correos.
El problema es que el correo no es infinito, y cuando lo usamos como bodega digital empezamos a tener problemas: el buzón se llena, Outlook se vuelve lento, no encontramos información importante y, en casos extremos, dejamos de recibir correos.
Por eso, el primer hábito para un uso saludable del correo es simple pero poderoso: limpiar.
¿Por qué es importante limpiar tu buzón?
- Evita que el buzón llegue a su límite de almacenamiento.
- Hace que Outlook funcione más rápido.
- Reduce el tiempo que pierdes buscando correo
- Disminuye el riesgo de perder mensajes importantes entre tanto ruido.
Un buzón limpio no es solo un tema técnico, es una mejora directa en tu forma de trabajar.
¿Qué correos puedes eliminar sin miedo?
Empieza por estos:
- Publicidad, promociones y boletines que ya no lees.
- Notificaciones automáticas antiguas (confirmaciones, avisos del sistema, reportes viejos).
- Correos duplicados o cadenas donde ya no participas.
- Mensajes cuyo contenido ya no tiene vigencia.
No olvides...
vaciar “Eliminados” y revisar “Spam”
Borrar un correo no lo elimina por completo: se va a la carpeta Eliminados… que también ocupa espacio.
Buena práctica:
- Vacía “Eliminados” al menos una vez por semana.
- Revisa la carpeta de “Correo no deseado” y elimínala si ya no necesitas nada de ahí.
Agenda tu limpieza digital...
Así como tenemos hábitos físicos (ordenar el escritorio, archivar documentos), es sano tener hábitos digitales.
Te sugerimos:
- 5 minutos al final de la semana para limpiar el correo.
- O 15 minutos una vez al mes para una limpieza más profunda.
Ponlo como recordatorio en tu calendario si es necesario
Pequeño hábito, gran impacto
- Limpiar tu buzón:
- No toma mucho tiempo.
- Evita problemas futuros.
- Te ayuda a trabajar más rápido y con menos estrés.
Y sobre todo: prepara el camino para los siguientes hábitos que veremos...